Archivo de la categoría: actualidad

El arte del Personal Branding

Hoy revisaba una pequeña obra que escribí hace ya muchos años, “El Vèrtex de l’Oblit” y, de repente, ha resurgido mi pasión literaria, una pasión siempre presente pero que a menudo he ocultado de forma expresa ya que no siempre he sido capaz de examinar mi propia existencia. Y, para mí, como dice Milan Kundera en El Arte de la Novela, la obra literaria  examina la existencia,  no la realidad. 

En palabras de Kundera, la existencia no es lo que ya ha sucedido sino el abanico de posibilidades humanas, todo lo que el hombre puede convertirse, todo aquello de lo que es capaz. 

Según Kundera, Hermann Broch repetía: “Descubrir aquello que sólo una novela puede descubrir es la única razón de ser de la novela. La que no descubre una porción hasta entonces desconocida de la existencia es inmoral. La novela no debe tener otra moral que el conocimiento”.  

El espíritu de la novela, dice Kundera, es el espíritu de complejidad. Cada novela dice al lector: las cosas son más complicadas de lo que crees. Esta es la eterna verdad de la novela. El espíritu de la novela es el espíritu de continuidad: cada obra es una respuesta a las obras que la precedieron, cada obra contiene toda la experiencia novelística anterior a ella.

Y todo el conocimiento que aporta la obra literaria es sumamente importante cuando, como afirma Kundera, llega un momento en que la imagen de nuestra vida se separa de la vida misma, se convierte en un ente independiente y, lentamente, empieza a dominarnos. La imagen llega a ser  infinitamente más real que uno mismo, de manera que que no es tu sombra sino que eres tú la sombra de esa imagen. Y en ese momento resulta absolutamente imposible acusarla de no parecerse a uno mismo sino que es la propia persona la culpable de la falta de parecido.

Estas reflexiones me llevan a asociar los pensamientos de Kundera con una de las tendencias que más  me interesan actualmente, la del Personal Branding. Una de las máximas virtudes del Personal Branding es, precisamente, lograr dominar tu propia imagen y ser tú quien la dirijas, de forma que tu vida coincida con ella. Cada persona debe dominar su marca personal y no dejar que sea ella  la que nos domine. Diseñar tu propia estrategia de Personal Branding es otra forma de analizar la existencia.

4 comentarios

Archivado bajo actualidad, autores, escritura, filosofía, literatura, marca personal

Autoindagación

“El verdadero valor consiste en saber sufrir”. Voltaire.

Me ha gustado esta frase que Lucía Etxebarría incluye en su artículo “Nada está perdido” publicado hoy en el Magazine de La Vanguardia. Y no sólo esta frase. La verdad es que me ha gustado toda la argumentación que desarrolla sobre las épocas difíciles y los distintos tipos de soluciones para combatir estados de tristeza y depresión.

Etxebarría hace referencia al libro “Algo que contarte” de Hanif Kureishi, en el que se argumenta que la sociedad consumista en la que vivimos quiere resultados probados, efectivos y rápidos y que por ello el psicoanálisis tradicional (el freudiano) está perdiendo vigencia.

“¿Para qué perder tres años en autoindagación cuando con una pastillita uno puede cambiar de ánimo en quince días?” se pregunta Etxebarría.

El protagonista del libro de Kureishi dice que “la tristeza tiene una función pero en una sociedad en la que se incide tanto en la productividad como para que se espere que un trabajador se reincorpore a su puesto laboral a los tres días de perder a un ser querido, hay muy poca tolerancia para los que se sumen en la desesperación”

“La tristeza nos ayuda a aprender de nuestros errores”, dice la escritora. “Nos obliga a detenernos para hacernos focalizar en algo distinto. La depresión es un indicador de que la situación es insostenible. Pero nada está perdido si se tiene el valor de aumir que todo está perdido y hay que empezar de nuevo. En casos así, medicar la tristeza podría ocultar las consecuencias de situaciones límite y eliminar la motivación para avanzar. Así, en lugar de curar, se mantendría, paradójicamente, una situación enferma en lugar de enfrentar el problema de fondo”.

El gran problema es que la autoindagación requiere mucha voluntad. Explorar en el interior de uno mismo supone un proceso largo y, a veces, doloroso. Además, si este proceso se toma seriamente, supone la voluntad de emprender cambios que pueden llegar a ser radicales respecto al punto de partida.

“La esencia de la grandeza radica en la capacidad de optar por la propia realización personal en circunstancias en que otras personas optan por la locura”

2 comentarios

Archivado bajo actualidad, autores, filosofía, psicología

Aprender a vivir

Explica Rosa Montero en su artículo “Me pregunto si he aprendido algo”, publicado en el Magazine de La Vanguardia el pasado domingo, que la Harvard Business School hizo público un estudio sobre el aprendizaje en los negocios en el que se demostraba que lo único que parecía enseñar algo era el éxito. También hace referencia a unos experimentos del MIT (Massachusetts Institute of Technology) que mostraron que en las células del cerebro se producen ciertos cambios neuronales después de los aciertos, pero no después de los errores.

Como recuerda Montero, la sabiduría popular dice que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Y, la escritora se pregunta hasta qué punto somos capaces de aprender en la vida, refiriéndose al aprendizaje esencial, de la madurez emocional, es decir, de la sabiduría de vivir.

El mismo domingo leí en El País que Londres abre la Escuela de la Vida (The School of Life) y se afianza el placer de cultivar la mente. El centro está orientado a mejorar la calidad de vida de sus alumnos, la mayoría profesionales urbanos entre los 20 y los 40 años, a ayudarles a buscar un enfoque más constructivo de su existencia ya afrontar cuestiones tanto tiempo aparcadas, como la insatisfacción laboral o los retos que entrañan las relaciones personales o la vida familiar. Parece ser que dedicar parte de nuestro tiempo al mero placer de pensar en ideas o propósitos es esencial para llevar una vida feliz.

Yo soy usuaria habitual de Renfe Cercanías y paso dos largas horas diarias viajando. Dos horas en las que intento dejar fluir mis pensamientos. Confieso que por la mañana lo más frecuente es que la mente se quede en blanco, aprovechando la oscuridad que todavía reina en esas horas. Pero, a la hora del regreso, doy libre circulación a mis ideas, cosa que recomiendo a todos los viajeros. El Ipod y las videoconsolas son un buen invento pero actúan como barrera que frena la creatividad y el libre pensamiento. Y el tren puede convertirse en un valuoso espacio para desarrollar estas habilidades.

2 comentarios

Archivado bajo actualidad, autores, filosofía, psicología

Reinventarse

Hoy, excepcionalmente, he encontrado diversos artículos de mi particular interés en la prensa y, concretamente, en la Vanguardia. Artículos muy relacionados con mi último post y con mis principales focos de preocupación en estos últimos meses, en los que estoy pensando seriamente en la posibilidad de reinventarme.

Este es precisamente el concepto bajo el que articula sus argumentos la socióloga Cristina Sánchez Miret en su artículo de opinión. “En nuestra sociedad los cambios son vividos más como fracaso que como oportunidad o renovación. Entendemos la vida como una linealidad con un principio y un fin sin nuevos comienzos y con nada o poca aventura; a no ser que esta se produzca al inicio, cuando sólo somos un proyecto de la persona que vamos a ser. De hecho, aquello que conocemos, la manera como vivimos, lo que tenemos, la profesión que ejercemos, integran tan fuertemente nuestra definición de lo que somos que nos es muy difícil ver en esencia qué queremos, cómo queremos vivir y llegar a experimentar todo lo demás que podríamos ser. A mí, que alguien se reinvente dando un cambio drástico a su vida me produce una gran envidia- sana, pero envidia -porque no hay nada mejor que emprender nuevos viajes y explorar nuevos caminos. Quizá -muchos dirán que seguro- es más fácil hacerlo desde una economía saneada; pero lo cierto es que lo fundamental es ser capaz de elegir lo que uno quiere independientemente de la posición social que uno ocupe, del nombre que uno se ha creado en su entorno, de la imagen que uno mismo y los demás tienen sobre nuestros éxitos o fracasos y, en definitiva, de lo que sea nuestra vida”.

En mi caso, seguramente no necesitaría reinventarme si me encontrara en un ambiente favorable.  Pilar Almagro, fundadora y directora general de Vertisub, afirma en un artículo firmado por Mar Galtés, que “en el entorno adecuado, las personas tendemos a crecer. Cuando diriges un grupo, lo único que tienes que hacer es crear las condiciones para que la gente esté tranquila y crezca. Normalmente una forma de destacar es pisando a los demás; pero para destacar por ti mismo necesitas contar con gente mejor que tú y eso da miedo. Cuando hay mal rollo, baja el nivel cognitivo. Puedes poner en peligro el trabajo. El origen de todo, de los beneficios y de las pérdidas, está en el concepto de ser humano que se tenga”.

También hoy, la autora de este artículo, Mar Galtés,  publica hoy en el Magazine de La Vanguardia el artículo “El Timo de la Conciliación Femenina”, con clara referencia a su libro “El Timo de la Superwoman”. En este artículo, Alfons Cornella, experto en innovación y presidente de Infonomía argumenta que las empresas deberán cambiar su modo de funcionar si quieren sacar el máximo provecho del talento. Deben entender, dice Cornella, “que hay otros modelos de carrera profesional posibles, alternativos al actual, que ha sido construido exclusivamente a partir de la visión masculina de la cuestión”.

 ¡Qué casualidad! Yo estoy experimentando todo lo que hoy se describe en el periódico: la necesidad de reinventarme, la falta de un ambiente favorable y el timo de la conciliación. Quizás La Vanguardia debería haberme entrevistado. Yo les hubiera aclarado todas las dudas sobre estos temas. Quedo a su disposición.

Deja un comentario

Archivado bajo actualidad, empresa, Periodismo, psicología

Bésame mucho

Carlos González en su libro Bésame mucho afirma que “ya no quedan seres humanos en libertad, es decir, guiándose únicamente por sus instintos y sus imperativos biológicos. Todos vivimos en cautividad, es decir, en ambientes artificiales y en el seno de grupos humanos con normas culturales”.

Por su parte, Nietztsche afirma en Ecce Homo que “hay que sentarse lo menos posible; no creer en ningún pensamiento que no haya surgido al aire libre y estando nosotros en movimiento, en ningún pensamiento en cuya génesis no intervengan alegremente también los músculos. La vida sedentaria constituye el auténtico pecado contra el espíritu santo.”

Ya antes de leer este párrafo consideraba un pecado la filosofía de tantos y tantos directivos que consideran que el valor supremo del trabajador está en el tiempo que pasa calentando su silla. Y, más pecado todavía cuando se trata de un trabajo presuntamente creativo que debería ser desarrollado sin tener en consideración el espacio físico o temporal en el que se lleve a cabo. Lo más importante deberían ser los resultados. Pero todos sabemos que la realidad es otra y que la filosofía que impera es muy distinta, lo que provoca unas consecuencias nefastas en los empleados: sensación de ahogo, aniquilación de la creatividad, y desmotivación permanente. Si sumamos este panorama a los datos sobre el desempleo hechos públicos hoy la situación es desalentadora. Y si, además, tenemos en cuenta que ahora quieren que nos jubilemos a los 67 años, la depresión ya se apodera de nosotros.

“Lo que nos vuelve locos no es dudar, sino estar convencidos de algo; pero para experimentar esto hay que ser profundo, abismal, filosófico. Todos le tenemos miedo a la verdad”, dice Nietzsche. Yo debo tener algo de filósofa porque estoy convencida de que los que nos dirigen hoy en día están matando lo mejor de cada persona y, si sólo lo malo sobrevive, la especie evolucionará hacia un destino deplorable.  

Carlos González afirma que se debe criar a los hijos con amor, con mucho amor. ¿No podríamos trasladar esta tesis a las organizaciones empresariales? ¿Podemos ser felices en el entorno empresarial sin una promesa de amor, aunque no sea eterno?

Deja un comentario

Archivado bajo actualidad, autores, creatividad, empresa, filosofía, títulos, Uncategorized

Haití y la engañosa solidaridad

La obra de Ernesto Sábato, El Túnel, abre muchas vías de reflexión, una de ellas acerca de la generosidad y solidaridad humana.

Cualquiera sabe, dice el autor, “que no se resuelve el problema de un mendigo con un peso o un pedazo de pan: solamente se resuelve el problema psicológico del señor que compra así, por casi nada, su tranquilidad espiritual ysu título de generoso. Júzguese hasta qué punto esa gente es mezquina cuando no se decide a gastar más de un peso por día para asegurar su tranquilidad espiritual y la idea reconfortante y vanidosa de su bondad. !Cuánta más pureza de espíritu y cuánto más valor se requiere para sobrellevar la existencia de la miseria humana sin esta hipócrita operación!”

Estos días, Haití llena todos los espacios de los medios de comunicación despertando una repentina vena de solidaridad generalizada. Una solidaridad muy positiva pero muy engañosa. Todos los días del año países enteros del mundo viven en la más extremada pobreza y miseria y nadie se acuerda de ellos a no ser que la televisión les dedique sus preciados minutos. El objetivo sería conseguir educar en la generosidad desde la primera infancia y lograr así que todos sepamos dar de forma espontánea y natural una parte de lo que tenemos a los más necesitados, lo que es muy distinto a dar una parte de lo que nos sobra.  Para mí no tiene ningún mérito que Angelina Jolie y Brad Pitt den 1 millón de dólares. Si no lo dan a Haití se lo gastarán en  joyas u otros lujos superfluos. El gran mérito sería que renunciaran a una parte de su ostentoso estilo de vida para ayudar a los demás. De forma verdadera y auténtica. Las operaciones de márketing maquilladas de responsabilidad social son demasiado perceptibles, demasiado teatrales y demasiado alejadas de las necesidades reales. La auténtica responsabilidad social siempre es mucho más modesta y discreta. Las ostentaciones públicas suelen estar reñidas con la autenticidad.

Deja un comentario

Archivado bajo actualidad, autores, educación, literatura, psicología, títulos

La lentitud de Rodin

Hoy, paseando por Rambla Catalunya me he topado con El Pensador de Rodin y he estado casi a punto de ignorarlo. Andaba tan ensimismada en mis pensamientos que, de tanto pensar, por poco paso a su lado sin percatarme de su imponente presencia. No me lo hubiera perdonado pero he estado muy cerca de cometer semejante agravio. La velocidad, tanto de mi actividad cerebral como de mis piernas, me hubiera podido jugar una mala pasada y esto me ha hecho reflexionar sobre el ritmo de vida que llevamos.

Dice Carl Honoré en la interesante obra “Elogio de la lentitud” que las ciudades siempre han atraído a personas enérgicas y dinámicas, pero que la misma vida urbana actúa como un acelerador de partículas gigantesco. “Cuando la gente se traslada a la ciudad, empieza a hacerlo todo con más rapidez. (…) La mente está siempre tensa, con una rápida sucesión de nuevas imágenes, nuevas personas y nuevas sensaciones” dice este periodista canadiense afincado en Londres.

Esta iniciativa de la obra social de La Caixa de trasladar el arte a la calle me parece fantástica. Ya dijo Platón que “la clase de educación más eficaz es que el niño juegue entre cosas bellas” .

Por su parte, Honoré argumenta que “los niños no nacen obsesionados por la velocidad y la productividad, sino que somos nosotros quienes hacemos que sean así. (…) Losniños pagan cada vez más el precio por llevar un estilo de vida apresurado. Hoy, pequeños de cincoaños padecen ya trastornos estomacales, dolores de cabeza, insomnio, depresión y problemas de la alimentación, todo ello debido al estrés. (…)

La principal barrera para educar a los niños de un modo lento es la mentalidad moderna, dice Honoré. “Librar a la próxima generación del culto a la velocidad significa reinventar toda nuestra filosofía de la infancia, de manera muy parecida a lo que hicieron los románticos dos siglos atrás”.

Quizás con más arte y belleza en la calle nuestra filosofía de la modernidad podría modelarse y quizás incluso cambiar…

1 comentario

Archivado bajo actualidad, autores, educación, filosofía, psicología, títulos