Aprender a vivir

Explica Rosa Montero en su artículo “Me pregunto si he aprendido algo”, publicado en el Magazine de La Vanguardia el pasado domingo, que la Harvard Business School hizo público un estudio sobre el aprendizaje en los negocios en el que se demostraba que lo único que parecía enseñar algo era el éxito. También hace referencia a unos experimentos del MIT (Massachusetts Institute of Technology) que mostraron que en las células del cerebro se producen ciertos cambios neuronales después de los aciertos, pero no después de los errores.

Como recuerda Montero, la sabiduría popular dice que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Y, la escritora se pregunta hasta qué punto somos capaces de aprender en la vida, refiriéndose al aprendizaje esencial, de la madurez emocional, es decir, de la sabiduría de vivir.

El mismo domingo leí en El País que Londres abre la Escuela de la Vida (The School of Life) y se afianza el placer de cultivar la mente. El centro está orientado a mejorar la calidad de vida de sus alumnos, la mayoría profesionales urbanos entre los 20 y los 40 años, a ayudarles a buscar un enfoque más constructivo de su existencia ya afrontar cuestiones tanto tiempo aparcadas, como la insatisfacción laboral o los retos que entrañan las relaciones personales o la vida familiar. Parece ser que dedicar parte de nuestro tiempo al mero placer de pensar en ideas o propósitos es esencial para llevar una vida feliz.

Yo soy usuaria habitual de Renfe Cercanías y paso dos largas horas diarias viajando. Dos horas en las que intento dejar fluir mis pensamientos. Confieso que por la mañana lo más frecuente es que la mente se quede en blanco, aprovechando la oscuridad que todavía reina en esas horas. Pero, a la hora del regreso, doy libre circulación a mis ideas, cosa que recomiendo a todos los viajeros. El Ipod y las videoconsolas son un buen invento pero actúan como barrera que frena la creatividad y el libre pensamiento. Y el tren puede convertirse en un valuoso espacio para desarrollar estas habilidades.

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2 comentarios

Archivado bajo actualidad, autores, filosofía, psicología

2 Respuestas a “Aprender a vivir

  1. Jorge Duré

    Como dice: “También hace referencia a unos experimentos del MIT (Massachusetts Institute of Technology) que mostraron que en las células del cerebro se producen ciertos cambios neuronales después de los aciertos, pero no después de los errores.”
    Parece que no se aprenden de los errores, y parece que el exito es lo que nos estimula para continuar, para progresar.

  2. Muy de acuerdo con la reflexión. Lo que más echo de menos de mi época de viajes constantes en avión son los espacios mentales que tenia durante los viajes.

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