El Eterno Retorno

Una vez más se repiten los rituales de fin de año. Los mismos convencionalismos retornan. Los mejores deseos con hipocresías y envidias incluídas. Los mejores buenos propósitos que nunca se cumplen. Aún así, año tras año repetimos las mismas rutinas tan magistralmente aprendidas.

Esta reflexión me ha hecho pensar en la idea del Eterno Retorno a la que se refiere Milan Kundera en el inicio de la magistral obra La Insoportable Levedad del Ser: un día todo se repetirá tal como ya lo hemos vivido y también esta repetición se repetirá infinitamente. La idea del eterno retornoo designa una cierta perspectiva desde la cual las cosas parecen ser distintas de cómo las conocemos: aparecen sin la circunstancia atenuante de su fugacidad. Esta circunstancia atenuante es la que nos impide pronunciar cualquier veredicto. ¿Es posible condenar aquello que es efímero? En un mundo basado en la inexistencia del retorno, todo está perdonado por adelante y, por lo tanto, todo está cínicamente permitido. En el mundo del eterno retorno, en cambio, cada gesto soporta el peso de una responsabilidad insostenible. Por este motivo, Nietzsche designó la idea del eterno retorno como “la carga más pesada”.

Ha empezado un nuevo año y todavía es difícil saber qué es cierto y qué no, qué es real y qué es sólo falsedad. Y, en consecuencia, todavía es difícil saber qué camino tomar.

Dice Kundera que “en el fondo es bastante natural no saber lo que uno quiere: el hombre no puede saber nunca qué es lo que debe querer ya que no tiene más que una vida y no la puede comparar ni con sus vidas anteriores ni corregirla en las posteriores. El hombre lo vive todo por primera vez y sin ninguna preparación. Como si un actor representara la obra sin ningún ensayo. Pero, ¿qué valor puede tener la vida si el primer ensayo de vivir es ya la vida misma? Por eso, la vida es siempre un intento. Lo que sólo sucede una vez es como si no sucediera nunca. No poder vivir más que una sola vida es como no vivir ninguna”.

En este principio de año nuevo, pienso que Kundera nos lanza aquí una muy interesante reflexión. Ahora que es momento de enfrentarse a nuevos retos, a nuevos proyectos y a nuevos pedazos de vida, reflexionar sobre el sentido de la misma debería ser un deber. Quizás así todo fluiría a otro ritmo, con otra dinámica…

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Archivado bajo autores, filosofía, literatura, psicología

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